La habitación número 7, es para que el mejor seleccionado de la historia empiece a construir su capítulo mundial en el continente negro. Brasil llega a una nueva copa del mundo con las aspiraciones típicas de un pentacampeón (1958, 1962, 1970, 1994, 2002) que disputó todas las copas del Mundo: obtener un nuevo título. El conjunto verdeamarelho comenzó las eliminatorias sudamericanas con cierto titubeo pero fue ganando confianza y sello el pasaje a Sudáfrica luego del partido en que venció a Argentina en Rosario. Con ausencias notables como las de Adriano y Ronaldinho, Dunga formó el equipo a su criterio, con menos jogo bonito y mayor solidez en todas sus líneas, fundamentada en el mejor arquero del planeta Julio Cesar, una defensa de jerarquía encabezada por Lucio y un tridente ofensivo interesante: Robinho, Kaka y Luis Fabiano. En su 19ª participación busca perpetuar su reinado en el universo fútbol.
El segundo conjunto es Corea del Norte, que vuelve a un mundial 44 años después de su única participación en Inglaterra 1966, donde se convirtió en el primer equipo asiático en llegar hasta los cuartos de final perdiendo contra el Portugal de Eusebio. Llega con pocas expectativas debido a que le tocó un grupo de infarto en el que va a tener muchas complicaciones para lograr por lo menos una victoria. Su mayor argumento futbolístico pasa por Hong YONG-JO delantero del FC Rostov de la liga rusa y capitán de su selección, que convirtió 4 goles en 4 partidos en la etapa eliminatoria.
El tercer equipo de la zona es Costa de Marfil, otro de los perjudicados por el bolillero (no mas que Corea) hará su segunda participación en un mundial, luego de la aparición en Alemania 2006 (donde tampoco tuvo suerte en el grupo junto con Argentina y Holanda). De la mano de un técnico experimentado como Sven Goran Eriksson, con solo 3 meses a cargo de los elefantes y junto a un equipo de grandes figuras intentara dar el zarpazo y hacer historia. Didier Drogba, uno de los mejores delanteros del mundo aportará toda su potencia y con la companía de hombres de primer nivel como Kolo Toure, Yaya Toure, Didier Zokora y su socio en ataque Salomon Kalou. Si el técnico sueco logra conformar su planteo táctico y los jugadores lo acompañan los africanos están en condiciones de darle seria batalla a Brasil y Portugal.
El último equipo es el propio seleccionado luso, que llego a su 5ª mundial y 3ª consecutivo, y al igual que Costa de Marfil, cuenta con estrellas del fútbol mundial en su plantel: Cristiano Ronaldo, Ricardo Carvalho, Nani, Deco y Simao, garantizan buen juego en cualquier partido y contra cualquier rival. No tuvo una beuna eliminatoria, con un Ronaldo apagado sin anotar y posee un grato recuerdo del mundial de 1966 en el que alcanzó el tercer lugar. Semifinalista en Alemania, el conjunto de Carlos Queiroz tiene los mismos elementos que una potencia mundial: astros, juego y armonía colectiva. Le falta rubricar en el campo todo lo que promete, para eso necesitará rendir un examen de jerarquía y coraje que le permita demostrar que la gloria no le queda grande.
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